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A esta altura de la gira mi odio hacia los aviones y los aeropuertos esta en su punto máximo. En este último tramo sobre todo, desde Lisboa a Dublin, se acrecentó.
Cuando subà a la jeringa voladora encontré que para pasar a mi asiento en la ventana tenÃa o que caminar sobre una pareja de mujeres o pedirles si me dejaban pasar. Solo su mirada me dio a entender que les estaba complicado muchÃsimo la vida. Me clavaron la mirada como un puñal dando a entender que era muy pesado por sentarme ahÃ, a su lado y haber llegado después. Porque esa es otra cosa que pasa en los aviones, la gente esta sensible. Y si, saben que la van a pasar mal.
Yo también la pasé mal, encerrado en mi pequeño cubÃculo junto a la ventana sin poder mover las piernas, con un viento diabólico que movÃa y hacÃa tambalear el avión y los corazones. ParecÃamos ser el juguete de un chico en su bañadera. Las azafatas programaban una especie de Ipod para tranquilizarnos en todos los idiomas posibles, pero a mà una maquina que me hable no me tranquiliza para nada.
La mujer al lado mÃo no me dejó dormir ni un minuto, (con lo que me cuesta) con sus revistas esparcidas y el olor de su maquillaje abierto. Se puso peor cuando con el temblequeo del avión empezó a llamar a Jesús y a Dios. Oh Jesus, oh God gritaba pero ellos no tienen la culpa, además seguro que si le calman su miedo también querrán que yo pueda dormir y viajar por una vez cómodo y sintiendo mis piernas al aterrizar. Asà que ¿no será mejor quizá invocar a Internet, la otra religión, la nueva y universal, a Wikipedia o a facebook o a Google? No, no serÃa mejor. Es que no serÃa normal andar gritando esos nombres en un momento de miedo. Entiendo.
El viento y la lluvia finita nos recibieron hostilmente. ¿Qué otra cosa se podÃa esperar de esta islita? Es asà todo el tiempo, es como ir a Londres y que no esté el Big Ben o ir a Argentina y que no haya piquetes.
En Dublin hay un clima invernal. La semana pasada en Portugal vivÃmos un clima de Primavera que hasta nos dejó un rato de playa y en Georgia pasamos unos dÃas de otoño gris. La semana que viene seguramente al llegar a Ezeiza vamos a recibir al calor veraniego de diciembre tan violentamente como una trompada. Cuatro estaciones en un mes.
Este clima invita al ragbi crudo. Por lo tanto la primera práctica fue asÃ, con clima adverso y contacto contagioso. Es el partido más importante de la gira.
La rivalidad con los irlandeses viene desde el milenio pasado del partido en que Diego Albanese metió un try épico, el que hizo que los taxistas y los colectiveros hablaran de rugby. AhÃ, antes de tiempo, empezó el nuevo siglo del rugby argentino e Irlanda se perpetuó como nuestro archienemigo ovalado.
Para mà también tiene mucho contenido y una conexión. En un mundial juvenil hace seis años ganamos un partido que nos llevó a semifinales; mi debut en Los Pumas fue contra ellos en el cementerio; y, por si fuera poco, jugué para un equipo inglés de exiliados irlandeses.
Mucho más no tengo en común con los irlandeses. Nunca leà a Joyce (tengo una versión de Dubliners en inglés que nunca empecé a leer) pero si a Arlt que según dicen es el Joyce porteño. U2 no me va ni me viene. Es más, Bono me parece un botón pero lo respeto un poco por haber hecho Sunday bloody sunday. Por último, prefiero el fernet que la Guinnes. Me quisieron embaucar dándome a probar ese petróleo una vez en Londres pero por nada cambio la dulzura heredada de los italianos.
La mÃa con esta isla ventosa es una relación puramente ragbÃstica.
Ahora tengo que dejar de escribir. Juan Gomez a.k.a. Vladimir Puchenko, el infiltrado Georgiano que tenemos en nuestro equipo, quiere tomar mate y hablar (en español que lo sabe a la perfección). Un dÃa voy a contar su historia.


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Excelente este diario de viaje Tomi. Un placer leer tus columnas y conocer las intimidades y las aventuras del plantel…
Un abrazo!
Tomi, muy buenas tus columnas!! Sos el mejor lejos!!
Queremos saber la historia de Juan Gómez!!
Un abrazo!
Hola Tomas: Muy buen relato.La verdad es que los espero con ansiedad, como al diario del domingo.No te pierdas Joyce. Cuenta en europa, pedacitos de argentina.
Hola Tomi, muy bueno el blog y tu diario de la gira. Fuerte abz!