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Del partido no tengo mucho para decir. Tal vez que varios de los Georgianos se parecían a La Mole, el hombre de piedra de los Cuatro Fantásticos. Lo que si puedo decir es que hubo dos momentos. En uno me emocioné y en el otro se me puso la piel de gallina. No son muchas las veces que me pasa algo así. Me pasó la primera vez que lo ví a Keith Richards en frente mío tocando Jumpin Jack Flash o cuando Boca salió campeón con ese gol de Edgar Benetti en la bombonera en el ‘92. Después de escuchar el himno de Georgia una multitud estalló en un rugido increíble. ¿Dónde estoy? Pensé y me emocioné. Un minuto antes de jugar un partido me di cuenta a donde me había llevado el ragbi. Estábamos en el límite entre Europa y Asia. Nuestra casa estaba del otro lado del mundo y toda... 

Una de las primeras cosas que aprendí en este país es que se pronuncia Jeórjia y no Yorya. No es que sepa hablar en georgiano, ni que me lo haya contado Juancito Gómez que parece un local. Lo leí en Wikipedia, el libro gordo de petete virtual y universal. Suelo consultar seguido ese sitio y, aunque no es una fuente del todo confiable, te saca del paso. También es feo no conocer el lugar en el que se está. En las giras se puede aprender bastante. Si bien es difícil durante la semana por los entrenamientos y el descanso casi obligado, después del partido me gusta meterme de lleno en la cultura. Y la mejor forma de hacerlo es inmiscuirse entre la gente, en los bares, donde sea. Hasta ahora sé que el nombre lo deben al santo patrono Jorge de Capadocia, un tipo que aparentemente mató... 

“El viajar es un placer que nos suele suceder” decía Pipo Pescador en un caset que escuche hasta que se rompió la cinta, allá por los ochenta. Es un placer viajar, hay que ver de que forma. A nosotros nos esperaba un trayecto muy largo hasta Georgia. Cuarenta horas mortales, casi suicidas. Los Jaguares estábamos citados en Ezeiza a las 11.15 del sábado. Llegué un poco antes y empecé a ver lo que más abunda en un aeropuerto: abrazos, miles de abrazos todos los días. También taxistas, pero esos no son los que dan los abrazos. El sentimiento brota en esos lugares. Son propensos a los llantos, las risas, las emociones. A pesar de eso un aeropuerto es un lugar en el que nadie quiere estar, o por lo menos al que se va para irse, se entra para salir. Todo es tan impersonal. Es tierra... 

El próximo sábado viajamos con los Jaguares a Georgia. Estoy muy ansioso, para mí la gira de rugby es un momento incomparable. No sé como será una gira de rockanroll, pero mala tampoco debe estar. Ahora que soy un flogger y puedo decir todo por internet voy a hacer una confesión: me enteré en un mundial que Georgia era un país y que esta metido entre Rusia y Turquía. Georgia para mi era una ciudad en Atlanta, Yanquilandia, mencionada por Ray Charles en una canción, la cuna del blues, el lugar donde pasa la historia de “Lo que el viento se llevó”. El ragbi (no el viento) me lleva de nuevo a un destino impensado como tantos otros. Si estuviésemos en los ochenta, estaríamos viajando a la URSS. Porque Georgia era parte de ese conglomerado de países comunistas que formaban... 

Naci el 31 de Mayo de 1982 al lado del hipodromo de San Isidro.

En este espacio quiero compartir mi voz, y mi ideas hablando no solo del rugby sino de las historias que hay detrás de este deporte.

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